experiencia mariano japon

Japón es un destino que siempre genera mucha intriga, quizás por su cultura, el idioma, la comida… o tantas otras cosas que podríamos seguir enumerando! Desde 2017 este país es uno de los destinos posibles para ir de Working Holiday como argentinos, y si bien no es una de las visas más “populares” ya muchos jóvenes se han animado a aplicar y viajar para allá!

Dentro de este marco, poco a poco vamos alimentando nuestra Guía Maestra de Japón, llenándola de info relevante y de relatos de quienes ya viajaron. Y hoy le toca el turno a una nueva experiencia! Se trata del relato de Mariano, un yomeanimer que hace poquito finalizó con su Working Holiday Visa Japón, y quiso compartir con toda la comunidad de YoMeAnimoYVos? un poco de todo lo que él vivió en este país!

No se pierdan esta experiencia con mucha info, anécdotas e historias! Y recuerden que al final nos pueden dejar sus comentarios!

Mariano, un poco sobre él

matsushima marianoMatsushima, una de las vistas más aclamadas en Japón.

Hola! Soy Mariano (@mbarbagallo), tengo 30 años, soy psicólogo y decidí dejar atrás una vida (in)cómoda en Buenos Aires para ir en busca de aventuras a Japón. La cultura, el arte y esos mitos acerca del oriente asiático me empujaron a querer vivir un año allá y explorarlo todo!

El proceso para conseguir la visa fue bastante sencillo en mi caso, sin demasiados requerimientos más que demostrar fondos y saber medianamente por qué uno quiere ir al país del sol naciente. Con cierta fortuna, a lo mejor de “primera camada” o de haber ido como turista el año anterior, los trámites fueron super rápidos y no tuve inconvenientes.

Ahora que (lamentablemente) ese hechizo de un año se terminó, decidí compartir como parte de mi experiencia, 5 tópicos que pueden hacer que Japón les vuele les cabeza, les haga interpelar y cuestionar formas de pensar, hacer y vivir. Para ello, traté siempre de no juzgar ni sacar conclusiones frente a aquellas cosas que me parecían raras, contradictorias o equivocadas, para dejarlas ser, poder aprender y dejarme sorprender… y me rodeé de buena gente, claro!

Si bien fue difícil elegir solo 5, creo que estos puntos son una buena forma de convencerse (en caso les genere incertidumbre) o confirmarse, que viajar a Japón tiene un plus que no muchos otros lados pueden ofrecer, y más como destino de Working Holiday.

Onaka pam-pam! (Panza llena, corazón contento)

ramen comidaMi debilidad fue el Ramen! Vale la pena probarlo en todos lados, nunca falla!

Comer en Japón dista completamente del simple hecho de sentarse en un kaitenzushi (local de sushi con cintas transportadoras) o en una izakaya (pub local) y pedir algún plato típico (o varios) de la gastronomía nipona. Es también una de las mejores formas de entender una cultura tan diferente como interesante a la hora de alimentarse, sus costumbres y sus formas de entender el mundo.

Una etiqueta completamente diferente que se traduce tanto en los platos como en la forma de comerlos: olvidarse del cuchillo, hacer ruido cuando se soban los fideos del ramen, no dar propina porque no es necesario y evitar la sobremesa para dar lugar a otros clientes que pueden estar esperando.

Ir a un restaurant significa exponerse a saludos y bienvenidas a coro, sonrisas por doquier, un respeto sublime por el tiempo ajeno y un genuino agradecimiento por la elección, que acompañan sin escatimar cordialidad hasta al menú más sencillo y económico. Comer en Japón es una actividad social, de festejo y placer por lo cotidiano… así que, itadakimasu!

La comida Japonesa

Cada región de Japón tiene platos autóctonos y sus versiones de las comidas típicas, pero amerita siempre estar disponible a probar la especialidad de la zona. Acercarse a mercados locales, entrar a negocios rodeados de kanjis misteriosos, pedir una recomendación, todo se puede transformar en una aventura.

Las mejores experiencias las tuve cuando agudicé los sentidos, me animé a probar sin prejuicios ni reparos los platos que, a veces no sabía exactamente qué eran y, principalmente, me dejé invitar. Ser extranjero en Asia a veces es una ventaja y más, en zonas no tan turísticas: en general, alguna atención, un detalle, un plato extra, una invitación… siempre algo de eso puede estar por ocurrir.

¿Ser vegetariano? Difícil a veces en un país donde muchos de los ingredientes aún en platos o productos “veggies” tienen derivados animales (los caldos de la sopa suelen usar ingredientes de ese tipo). Se puede conseguir siempre un rico bowl de arroz y vegetales u algas, pero hay que investigar un poco más.

Resiliencia mata desastres

matsuno san MarianoMatsuno-san y su marido en el restaurant que la comunidad les ayudó a construir.

Japón es uno de los países con mayores desastres naturales del mundo y, tal detalle, no es un dato menor. Durante mi vuelta al sol nipona viví 3 terremotos (hubo más pero no los sentí), huracanes bastante caprichosos e innumerables tifones veraniegos.

La realidad es que, al mismo tiempo, los recursos y la información para mantener una vida normal y tranquila es abundante: llegan alertas del servicio meteorológico, hay señalización constante respecto zonas de evacuación y métodos para estar siempre preparado, aunque afortunadamente, la mayoría de las veces no es necesario.

Pero también, la resiliencia comienza a ser un valor y una actitud que caracteriza a un pueblo que, “amenazado” por un medioambiente inestable, vuelve a confiar y a tratar de buscar formas de convivir con esa incertidumbre, a veces (por suerte) de forma más responsable y cuidadosa, otras veces no tanto.

Tuve la posibilidad de vivir un tiempo en Minamisanriku, un pueblo en el que estoy seguro haber sido el primer (y único) argentino en visitar y radicarme. El pueblo fue brutalmente arrasado por el gran tsunami de Tohoku de 2011, el mayor tsunami de la historia nipona, y se convirtió en un antes y un después en mi viaje (y en mi vida). Aproveché ahí para voluntariar y aportar desde mi lugar, algo a la comunidad.

mizuki marianoMizuki: Tuve la posibilidad de colaborar con Mizuki y su familia para la industria pesquera.

Escuchar los relatos de Endo-san (una abuela que abrió su hostería y corazón para alojar a sus vecinos más perjudicados), Matsuno-san (una mujer que sobrevivió a la gran ola aferrada en la terraza del hospital para que el agua no se lleve sus ganas de vivir) o el bueno de Gack (un joven y prometedor ingeniero agrónomo que decidió dejar Tokyo para colaborar con el desarrollo económico del pueblo) son solo atisbos de una realidad que no sucede en muchos lugares del planeta.

Historias trágicas pero, al mismo tiempo, esperanzadoras que dan cuenta de un pueblo que no se permite fallar, que no tolera dejar de avanzar aún cuando, contradictoriamente, el remedio puede resultar más caro que la enfermedad. Involucrarse desde lo más pequeño con esas comunidades genera lazos y vínculos que duran toda la vida.

Matsuris, festejos y tradición

aoba matsuriAoba Matsuri en Sendai.

Japón es cultura viva y festejo: cualquier motivo es una buena ocasión para sacar los kimonos o trajes de fiesta a las calles, levantar puestos callejeros de comida y celebrar. La mística, la mitología y la vida cotidiana se funden con tanta naturalidad y sencillez que, por momentos, amenaza con pasar por desapercibida, cómo si aún en uno de los países más desarrollados del mundo, pudiéramos transportarnos unos siglos atrás.

Recorriendo el país me encontré con un pueblo que realmente valora sus raíces, que recuerda con honorabilidad y alegría danzas, bailes y ritos que parecen de otra época, pero que sin embargo, mantienen vigentes la historia, el orgullo, la tradición y el folklore. Y más aún: en aquellos lugares donde no hay tanto turismo occidental, ese sentimiento se siente más a flor de piel y las bienvenidas e invitaciones se vuelven más irresistibles.

Es clave poder averiguar qué celebraciones hay en las prefecturas y en que época del año se celebran (casi obligatorio planificar)… La verdad es que la oferta es tan diversa y a veces tan llamativa, que promete nunca defraudar.

tobogan hieloTobogán de hielo en el Sapporo Yuki Matsuri.

Pude presenciar festivales de invierno, con esculturas de hielo y nieve de tamaños insólitos así como también espectáculos de luciérnagas, fuegos artificiales o globos aerostáticos durante el verano, ceremonias religiosas, teatro japonés, festejos de cambio de estaciones. Hay festivales hasta para que la mafia japonesa desfile con sus controvertidos tatuajes a la vista o para que Pikachu monopolice Yokohama!

festejo primavera Festejos de la primavera en Hongu Kumano Taisha.

festejo primaveraFestejos de la primavera en Hongu Kumano Taisha.

La religión (principalmente budismo y shinto) conviven de forma armónica e irresistiblemente bella con los volcanes, ríos, valles y mares. Sobran templos entre los caminos de senderismo, montañismo y travesías como Kumano Kodo, donde es posible seguir caminos de peregrinaje que, junto con Santiago de Compostela, son los únicos en el mundo reconocidos por la UNESCO.

Reglas y conveniencia

te flores digitalesTe (posta) con flores digitales en Team Borderless en el Mori Building Digital Art Museum de Tokyo.

Japón es el país de la conveniencia. Si bien a veces, esa comodidad cuesta unos yenes de más o puede hacer el viajar un poco más costoso, promete también eficiencia, seguridad y comfort. El orden, la limpieza y la previsibilidad transforman a esta isla en un lugar en el que no se hace muy difícil encajar ni desencajar: seguir las reglas promete que todo salga bien, siguiendo el curso “natural” de las cosas. Porque en Japón, hay reglas para todo.

Si bien conocer y manejar el idioma multiplica exponencialmente las posibilidades de disfrute y entendimiento, todo funciona de forma tan ajustada que aún sin demasiado japonés se puede sobrevivir y e ir andando. A los tumbos, pero andando. La gente amable e interesada en el bienestar del extranjero brota por todos lados y reconforta el corazón hasta en las dudas más nimias o zonzas: prepárate para que te lleven de la mano ellos mismos a donde querés ir, a riesgo de perder su tren o descuidar sus compromisos.

Hay apps para memorizar los silabarios y kanjis que son super prácticas y que pueden evitar que compres yogurt en vez de leche para cortar el café!

Inclusive las grandes urbes se vuelven menos amenazantes cuando la gente hace fila para cruzar la calle, los autos esperan a los peatones al momento de cruzar y reina una sensación de seguridad casi exagerada. Moverse es seguro, fácil y sobran recursos e información respecto a cómo manejarse con transporte y demás.

verduleria japonVerdulería autoservice en Asuka. Tanta confianza que asusta!

Sin embargo, no quiere decir que no haya lugar en Japón para el agite o diversión: la vida nocturna es furiosa, vibrante y etílica, entre copas de sake, farolillos, humo de cigarrillo y salas de karaokes por hora que esperan a sus estrellas efímeras. Hay de todo, para todos. En Japón las cosas no son ni blanco, ni negro, ni gris…. son blancas y negras al mismo tiempo.

mariano japonNoche de festivales en Fukuoka.

País 4×4

Con mi Working Holiday Visa decidí que, además de trabajar aprovechando las temporadas, trataría de recorrer la mayor parte de latitudes de Japón y me encontré también con que, a medida que la isla le da vuelta al sol, la experiencia se vuelve cada vez más emocionante… Las estaciones son muy marcadas y eso hace que los mismos lugares en diferentes épocas puedan generar vivencias totalmente diferentes en función del momento del año que se las visite.

El norte japonés promete una calidad de nieve excepcional en invierno, donde las ofertas de trabajo para extranjeros abundan, pero también los lugares naturales más vírgenes e inhóspitos de todo el país: empieza a hacerse difícil para decidir entre tomar un barco rompehielos coqueteando con el polo ártico norte o visitar la península de Shiretoko cuando la primavera la torna verde e inmensa.

ciervos naraEn Nara, los ciervos conviven entre miles de autos y turistas.

En contraposición, el archipiélago de Okinawa que amaga con chocarse contra Taiwán, no tiene nada que envidiarle a Hawái u otros paraísos tropicales, aunque, con ciertas comodidades e infraestructura japonesa. Los resorts turísticos aquí se vuelven más exigentes con los niveles de japonés al momento de buscar trabajo y el mar hipnotiza entre sus tonos esmeralda y los puestitos de soba a las orillas.

okinawa playaDía de playa en Zamami, Okinawa.

Japón es un país con mucha oferta (capaz demasiada) para hacer turismo. Más allá de las grandes ciudades, escaparse al interior no tiene desperdicio: ya sea alquilando una campervan, recorriendo en bici o simplemente tomando trenes y buses, hacer un poco de turismo off the beaten permite conectar con ese paisaje de campos de arroz aterrazados y cumbres que se desdibujan en el horizonte.

Uno de los mayores placeres de este viaje fue grabarme en las retinas (y en la cámara) los paisajes que las rutas niponas proponen… y realmente, dejan sin aliento: la naturaleza explota en todos lados, en cada temporada.

rutas niponasCamino de montaña en Unzen, a 50km de Nagasaki.

¿Se animan a la Working Holiday Japón?

Hasta acá llegó la experiencia de Mariano! ¿Qué les pareció? Esperamos que les haya gustado tanto como a nosotros!! Una experiencia distinta, con un relato que logra que nos conectemos con todo lo que vivió durante su estadía en Japón! ¿Se animarían a vivir su propia experiencia en Japón?

No se olviden que en nuestra web pueden encontrar toda la info sobre cómo es el proceso para solicitar esta visa y todos los requisitos que se exijen.

Nos pueden escribir en los comentarios si tienen dudas o si ya fueron a Japón y quieren aportar algo más al relato de Mariano! Además también pueden leer la experiencia de Sebastián en Tarui-Cho con su Working Holiday Japón!

Te querés ir a Japón, te dejamos todos nuestros artículos en:

JAPÓN: La Guía Maestra


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3 thoughts on “5 motivos por los que Japón te va a volar la cabeza, por Mariano