Experiencia Working Holiday en Nueva Zelanda por Florencia

En este artículo les dejamos una reflexión de una de nuestros seguidores que aplicó a la visa working holiday Nueva Zelanda, tuvo mucha suerte para conseguir la visa, viajó, vivió su propia experiencia y volvió a su país, rompiendo con todas las estructuras, cosa que según ella no se hubiera imaginado antes de empezar a viajar.

Les dejamos la historia de Flor que busca motivarlos en esta época tan esperada por todos para aplicar a la visa working holiday Nueva Zelanda!!

Si quieren ver mas opciones para irse de Working Holiday además de Nueva Zelanda, les recordamos que pueden entrar a la sección principal sobre visas working holiday, donde pueden ver todas las opciones disponibles! O si no cumplen con los requisitos, también pueden irse a trabajar con visa de estudiante.

Hola, soy Flor

Experiencia Working Holiday en Nueva Zelanda por Florencia

Buen día compañeros de emociones! Detrás del objetivo de lograr una visa working holiday, se ponen en juego muchas emociones que nos movilizan desde lo más profundo de nuestro ser, por eso frente a la propuesta de contar algo de mi experiencia no dude en hacerlo, quizás hoy pueda contribuir un poquito con la causa, la de desafiar la lógica para que la imaginación pase a ser una realidad.

Hace casi ya tres años (2015) apliqué y conseguí la visa working holiday Nueva Zelanda de manera realmente impensable. A pesar de haber seguido todas las sugerencias, el sistema no estaba de mi lado y me encontraba dentro del grupo de los que ni siquiera habían podido entrar!!!

Pasada hora y media de sufrimiento vi un posteo en el grupo de Nueva Zelanda de Yo me animo y vos que decía: “conseguí la visa, quién necesite una mano acá estoy”, casualmente fui la primera que vi la publicación, después le escribieron muchas personas más pero sólo pudo ayudar a cuatro. Sin dudarlo confié en esa persona para que aplique por mí, con todo lo que ello implicaba y a los 10 minutos tenía pagada la visa!!! Mi cuñado, quién estaba ayudándome en otra pc, y mi hermana quién apoyaba moralmente, me miraban como si estarían en presencia de un fenómeno sobrenatural jaja. Yo diría de una sincronicidad perfecta del destino! Y así fue que comenzó mi aventura, con un gran agradecimiento hacia el universo.

A los tres meses estaba en las islas mágicas, ello implicó dejar atrás una profesión que amo pero de la que necesitaba un respiro, un departamento en el que había vivido por más de diez años y dejar la mochila totalmente vacía para hacer lugar a lo que debía llegar. Al ser una persona que trabajó desde los 19 años en lugares diametralmente opuestos y que paralelamente saltaba de carrera en carrera persiguiendo la famosa vocación, me hizo creer que iba a adaptarme fácilmente a lo que llegara, pero Nueva Zelanda realmente llevó a otro nivel mis desafíos.

Nueva Zelanda: lleno de desafíos

Experiencia Working Holiday en Nueva Zelanda por Florencia

El desafío mayor fue aprender a manejar los altibajos emocionales que me generaba el no poder comunicarme como quería, había subestimado el idioma creyendo que el hecho de estar en un país anglosajón iba a ser suficiente para aprender el idioma pero, resultó ser todo lo contrario, descubrí que los idiomas están muy lejos de ser mi fuerte jeje.

El segundo gran desafío fue aprender a disfrutar de la incertidumbre que genera saber que estás cerca de finalizar un trabajo y hay que salir en busca de otro, para eso tuve que desactivar mi cerebro reptiliano, entendiendo que Nueva Zelanda tiene un circuito pensado para que el backpacker no tenga que preocuparse demasiado por nada, que todo llega en el momento indicado, y que lo más importante es estar vibrando en sincronía con el universo y atento a sus señales para fluir con él y dar lugar a que surja la magia.

Como la gran mayoría viajé a lo largo del país persiguiendo un trabajo y la necesidad de alimentar las retinas y nutrir el espíritu. Creo que Nueva Zelanda es uno de los países con los paisajes naturales más imponentes de los once países que recorrí en los dos años que duró mi viaje.

También como la gran mayoría de los mochileros, hice diferentes trabajos, alguno más duros, divertidos y enriquecedores que otros. También hice amigos, conocí sus culturas y compartí con linda gente, que me llenó el corazón, personas que fueron un sostén y un motor, las que quedarán grabadas a fuego en mi memoria y corazón, a ellas gracias por tanta linda y sana locura, risas, llantos y momentos únicos compartidos!

Viajar: un viaje sin retorno

manejando hacia hobbiton

Y a vos que estás camino a comenzar tú experiencia única e irrepetible te deseo la mejor de las energías, si no es Nueva Zelanda será otro destino, si en tu mente y corazón está la determinación plantada ¡No hay quién te pare! tarde o temprano el universo conspirará. Pero eso sí, ¡ojo! Preparate para romper con mil estructuras mentales, especialmente al volver.

Creía mientras viajaba que a mi país me ataba, aparte de mis seres queridos, mi profesión, ese papelito que tantos años y esfuerzo llevó. Pero hoy, a ocho meses de haber vuelto me doy cuenta que por más que quiera, no puedo ser la misma, porque esas ataduras mentales ya no existen.

Así que preparate porque esta experiencia, ¡es un viaje sin retorno!

Abrazo cálido compañeros de emociones, Flor V.

Esta fue la experiencia de Flor, que sin pensarlo, viajó, vivió una experiencia increíble y volvió a su país con una nueva mirada sobre la vida. ¿Qué estás esperando para animarte?

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