Vamos ahora con la tercera parte de el viaje de Kenny, por el Sudeste Asiático. También puedes encontrar más historias y anécdotas de viajeros, que nos compartieron la suya con todos nosotros. O si te interesa, también puedes mirar la guía de viaje completa sobre el sudeste asiático.

Índice – Viajes de Kenny

Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3 ( este artículo )

Kenny viajando por el Sudeste Asiático – Capítulo 3

Su stey! (Hola en Camboya)

Y que paso con el Apocalipsis del 21-12-12? Nada? Bueno, creo que es realmente cierto que ‘hierba mala no muere!’, porque me siento más vivo que nunca! Ja!.

“Anyway”, comenzando con el 3er reporte de mi Aventura por tierras de ojos rasgados y comidas picantes y aliñadas. Prosigo con mi interminable viaje a Sihanoukville, sur de Camboya.

Luego de partir de Siem Reap, extremo norte del país y cuna del gigantesco Angkor Wat, un aparentemente cómodo “sleeping bus” me condujo a Phnom Penh, capital de Camboya. Milagrosamente este trayecto al parecer no tuvo ningún percance  dado que dormí por 9 hrs como un recién nacido, porque la noche anterior las escasas 3,5 hrs de sueño estaban latentes a ser recuperadas.

Si bien, esta es mi segunda oportunidad en Camboya, nuevamente no recorrí la capital, dado que gracias a los comentarios de canadienses, holandeses y latinos, no señalaban a Phnom Penh como un imperdible. Por lo tanto, solo fue una visita de paso para continuar al Sur.

Esperando un bus VIP, en frente de una agencia de viajes (un Kiosko), hace llegada un camión bus, casi transportador de ganado, donde desde la puerta delantera se baja un tipo con un escazo nivel de ingles, gritando ‘Sihanoukville!’. Asientos menos cómodos que el mismo suelo, un motor que gritaba por un cambio de aceite y una caja de cambio que gruñía cada marcha. Para sorpresa y buena suerte, era tan solo el ‘taxi’ que nos acercaría a la terminal de buses, pero hasta el día de hoy no logro identificar que fue peor, este medio de transporte o el viaje de 4 hrs en un bus interurbano local, con plasma de 21 pulgadas, PERO con 100% video-música de la zona.

Un león dorado despampanante esperaba a mi llegada, en el centro de la rotonda, a pasos de mí hostel y de la playa, un monumento gigante es el orgullo de los lugareños. Una plácida y refrescante ducha de agua fría, complacieron mis maltratados hombros, la habitación ordenada y reluciente, hacían una carcajada al precio. Que mejor bienvenida que la playa, el sol, el agua tibia de mar y un sinnúmero de pub / restaurants.

Sin embargo, no todo lo que brilla es oro, siempre hay una contracara en la moneda. La verdadera pobreza del país, escondida y olvidada literalmente en la calle de atrás, de este paradisíaco lugar. Es cosa de comenzar a caminar, tomar un Tuk-Tuk o simplemente arrendar una motocicleta y definir tu propio destino.

Oler, sentir, ver y compartir con la miseria que se observa, la calidad de vida, las condiciones insalubres de sus casas y cómo funciona su ‘mundo normal’, es algo que chocante. Mientras tomas sol, disfrutas de un refrescante shake de frutas (batido de frutas) o simplemente te recuestas conversando, merodean los aldeanos mutilados, ciegos o con alguna malformación  suplicando por limosna. No obstante, la gran mayoría hacemos visión ciega a la situación y actuamos como si no existieran, sin embargo mi sonrisa y mis disculpas siempre son dirigidas con respeto a cada mirada.

Otress Beach (Playa Otress), un lugar mágico y único  la tranquilidad y el vicio de hacer nada, están en su lema. Arenas blancas y aguas cristalinas, forman un ambiente idóneo para descansar,  sus bares a orillas del Mar, generan una atmosfera particular, difícil de describir en simples palabras. Hamacas,  reposeras y comidas que dan risa, son el plus que marcan la diferencia. Al llegar caminando, o bien, mediante un corto viaje en Tuk-Tuk, es posible degustar de un lugar sin ley, limitaciones o prohibiciones, ya que todo es permitido. Joints (cigarros que dan risa), Herb Meals y Mushrooms Shakes (comidas a base de hongos naturales), son los pedidos a la carta que forman parte de la naturalidad del lugar.

Si bien, no todo es distorsión, su particular tranquilidad, hace de esta parada un lugar difícil de olvidar.

Sihanoukville tiene vida propia, despreocupación y serenidad por el día, y fiesta, combates en el lodo, fuegos artificiales y buena música por las noches. Es difícil no caer en la rutina de disfrutar, dado al recibimiento de cada pub, con Free Drinks a los recién llegados, BBQs (Asados) bajo las estrellas y el sonido del mar, como fondo de tan maravillosa playa. No obstante, si alguna vez soñaste con tener un lugar completamente solo para ti, Sihanoukville te ofrece tickets a Koh Rong, una isla/resort completamente inmersa en la jungla, sus bungalows a orillas del Mar, hacen que la única preocupación sea descansar y tomar Sol.

Fueron 3 días y 2 noches, donde me encontré conmigo mismo, aprendí que el stress y las preocupaciones del diario vivir, son parte del continente, aquí no hay derecho a pensar, solo existe el deber de disfrutar. Una tranquilidad inimaginable durante el día y una fiesta con variados DJs, Shows de Fuego y Nargila (Pipa de Agua, con Tabaco con Sabor a Frutas) por las noches.

Camboya es un país mágico y sorprendente, en pleno desarrollo del turismo, aún existe esa simbiosis entre lo cultural y lo paradisíaco,  su gente sonríe a cada palabra, su lenguaje corporal, sus letras y fonética hacen algo inentendible, pero la amabilidad de sus tradiciones hacen vista ciega a la discrepancia comunicacional entre el occidental y los lugareños.

Bueno, nuevamente sin querer aburrir, me despido rumbo a Bangkok. Se acerca la Navidad y Año Nuevo, por lo que es tiempo de moverse al sur de Tailandia y buscar de la buena fiesta!


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