Y seguimos estrenando historias en esta sección, cada vez es mas la gente que se anima a contarnos la suya. Ya conocen la historia de Sebastián (en Australia), la historia de Ezequiel (en Nueva Zelanda), y ahora les traemos la historia de Federico en Irlanda.

A Federico lo conocí en Australia, cuando yo estaba recién llegado a dicho país, a través de una amiga que había conocido en Nueva Zelanda. Él me dio una gran mano, gracias a él fue que terminé trabajando en el parque de diversiones, y ahí empezó todo para mi en Australia, pero en esta entrada no les voy a hablar de mi. Esta entrada es acerca de sus viajes, y en especial de su paso por Irlanda, que realizó gracias a que pudo aplicar para la visa Working Holiday Irlanda (Requisitos? Cómo aplicar? Muchísimas gracias Federico nuevamente, por compartir tu historia con todos nosotros, y por la extensión de la misma, los detalles, todo! sin palabras! te debo un asado cuando vuelvas a Argentina, anotalo nomás ja!.

Dejamos entonces un poco de lado Oceanía, y vamos a su historia por Irlanda, nuevos horizontes, mas opciones, quien dice que algún día no podremos ir a trabajar y viajar por cualquier país del mundo!!!.

La Historia de Federico en Irlanda

Llegando los últimos años de la Universidad surge la intriga de conocer más allá del horizonte. Es así como comienzan las ganas de viajar: algo que realmente tenga una variante, algo nuevo, mejor, peor o simplemente diferente. Me entero de la posibilidad de viajar a Nueva Zelanda por medio de una visa “working holiday” la cual sonaba bastante beneficiosa. Yo ya estaba recibido y era hora de emprender una nueva experiencia. Aunque mucha gente en Argentina me decía “quedate acá, con tu profesión podés hacer algo bien”,  “que te vas a ir a lavar platos a otro país” y cosas así que siempre resuenan. Pero yo no estaba huyendo de mi país; simplemente quería ver que había más allá, aprender otro idioma,  relacionarme con otras culturas…saber dónde estamos parados, para ser preciso.

Un 2 de septiembre del 2007 vuelo a Nueva Zelanda, la tierra de los All Blacks! (Eso era lo único que sabía de ellos…) Enfrento mi primera prueba del idioma en migraciones: no entendí una sola palabra de lo que me dijeron. Pero bueno, obviamente querían ver mi pasaporte…  y cuando quise ver ya estaba viviendo esta nueva experiencia. Una de las cosas que más me llamaron la atención, fue que había muchas banderas del país en todos lados, cosa que no es muy común ver en Argentina. Cajeros para extraer dinero en todos lados y que están en la vereda…? Mmm, no puede ser…. Pero si: tal cual, la gente sacaba plata como si estuviera comprando golosinas en un Kiosco sin mirar para los costados por miedo a un asalto. Estamos hablando de Auckland, la ciudad más grande de NZ y con más poderío económico del país. Y situaciones como esta pasaban todos los días, que aunque parezca mentira para ellos son muy comunes.

Durante el año que pase en este país, pude entender realmente a lo que se refieren los que  dicen que viajar te abre la cabeza. Les aconsejo a todos aquellos que todavía no se decidieron, que no lo duden más: Que empiecen con el viaje. Volver a casa siempre podemos y si bien viajar también, cuanto más grandes nos ponemos, más miedo tenemos al fracaso y a lo que hay mas allá del horizonte incierto.

Nueva Zelanda: un país increíble para comenzar. Con trabajos para los que saben inglés y para los que no, donde entendí que, por ejemplo, los autos son un medio de transporte y no bienes de lujo, como por ahí pasa en Argentina. Ahí las cosas eran más accesibles y no imposibles. Trabajes de lo que trabajes, podés comer, vivir y hasta ahorrar. Algo a lo que no estamos muy acostumbrados a vivir. Pero una de las cosas que más me hizo click, fue que me di cuenta de que en este tipo de países, podés ser, y hacer lo que desees si tenés ganas.  En Argentina hay muchas restricciones. Amo a mi país y estoy orgulloso de ser Argentino, pero sé que hay mucho egoísmo entre nosotros, y somos de pensar “me salvo yo y que los demás se la arreglen”. Fue muy positivo para mi aprender que en otros países había otras maneras de vivir en sociedad.

Luego de un año increíble en Nueva Zelanda, encuentro interesante ir a Australia… quería saber que había en ese país aparte de los famosos canguros? Fue entonces cuando nació el vicio que hasta el día de la fecha  me lleva por el mundo. Viajar y viajar para conocer todo lo que se pueda. Como me dijo un amigo de viaje: viajar es como una facultad, aprendes de todo. Y eso es cierto, se aprende mucho.

No tengo palabras para describir a Australia. Casi un año de aventuras, durante el cual viaje por toda la costa Este del país desde Adelaide hasta Cape tripulation. Un lugar donde la vida es relajada y toda la gente está predispuesta a ayudar. Ciudades enormes y muy cosmopolitas como Melbourne y Sídney. Y toda una costa que es ideal para viajar y disfrutar de hermosas playas. Un país que me mimó.

Australia es para tomar como ejemplo a seguir. Se trata de un país “nuevo” como Argentina, pero que hoy en día es potencia mundial y uno de los países que fue menos afectado por la crisis internacional. Incluso su divisa tiene un valor más alto que el del dólar estadounidense. Es ideal para “backpackers” o para aquellos que quieren buscar un lugar para asentarse.

Pasados los once meses con los “aussies,” llegaba uno de los momentos más difíciles del viaje. Tenía que volver a casa. No sabía si estaba preparado para regresar, cuando un día, me enteré que podía solicitar la working holiday visa en Irlanda. Como Argentino, y consciente de que con nuestro pasaporte muchas veces es complicado viajar por diversos motivos, en un día de análisis decidí que era el momento de ir a Europa. Obtuve la visa para Irlanda y planee un paso por Argentina, para luego seguir viaje hacia el viejo continente. Sin embargo,  mientras todos en casa me esperaban para fin de año, se me ocurrió que en realidad en camino a  Irlanda lo ideal sería hacer el Sudeste Asiático, estando tan cerca y sin saber si alguna vez iba a poder regresar. Fue una decisión complicada; ya había estado más de dos años fuera de casa. Pero hay momentos de la vida en los que hay que jugársela y hacer lo que uno siente.

Llegó el momento de partir al Sudeste Asiático. Tomé un vuelo desde Melbourne, Australia con destino a Bali, Indonesia. Mas allá de tener una noción de lo que me esperaba por comentarios y anécdotas de amigos, llegar y vivirlo es otra cosa… El mundo del regateo para todo! Ahí viví nuevamente un cambio abrupto donde la picardía y la forma de rebuscárselas son moneda corriente. Es en esta parte del viaje que confirmó lo importante que es saber inglés: sea donde sea que estés, es el puente que te lleva a comunicarte con gente del todo el mundo. Viaje tres meses por Indonesia, Singapur, Malasia y Tailandia donde acumulé mil anécdotas y experiencias diferentes, y algunas aventuras que nunca pensé que iba a vivir, como hacer un  trekking en la montaña con elefantes o navegar un rio en una balsa de tacuara. Las playas son un sueño, con aguas azules y arena blanca…para poder creerlo hay que estar ahí…

Después de tres meses de recuerdos inolvidables en Asia, llega el momento de tomar el vuelo hacia Europa. Cuando llegué a Londres, alguien por ahí me dijo: “volviste a la civilización!” A los días parto rumbo al país de la llovizna, para comenzar una nueva etapa. Después de tres meses de sol y playa un cambio brutal se encaminaba. En un momento mire por la ventanilla del avión y el cielo estaba todo nublado…. Aterrizó el avión y esa llovizna suave y constante envolvía la ciudad de Dublín, Irlanda.

Irlanda es un buen país para hacer la working holiday, pero hay que saber  que es muy diferente a lo que se puede hacer en NZ o Australia donde predominan los trabajos temporarios, que permiten cambiar de ciudades o viajar y trabajar un poco en cada lugar. Acá las cosas son diferentes: no predomina tanto el trabajo temporario, sino más bien puestos industriales o en oficinas. Se puede tener una rutina con el objetivo de asentarse por un tiempo en un lugar.  Pero hay algo que Irlanda brinda que para el que tiene ganas de viajar por el mundo es ideal: es un punto en Europa que por medio de la compañía de bajo costo Ryanair se puede viajar por todo Europa por precios que te dejan sin palabras. Un día nos fuimos desde Dublín a Oslo, Noruega por 12 euros ida y vuelta (te daban ganas de viajar todo Europa). Gracias a esto recorrí gran parte del continente: Escocia, Inglaterra, Gales, Irlanda del Norte, Noruega, Italia, Suecia, España, Gibraltar, Francia, Austria, Alemania, Bélgica, República Checa, Holanda y el País Vasco.

Viajando por el mundo y teniendo la posibilidad de comparar, te das cuenta de que hay cosas buenas y malas que tenemos como país. La idea era saber más o menos donde estamos parados. Hay algo que valoro mucho de mi país y es la posibilidad de estudiar una carrera universitaria de manera gratuita. En la mayoría de los lugares del mundo es algo a lo que no todos tienen acceso, mientras que nosotros si queremos, podemos. Solo depende de nosotros. Como siempre digo a todos: si terminaste de estudiar, es un excelente momento para viajar. Más allá que después tengas la posibilidad de ejercer en el exterior, el título siempre esta, y es algo que nadie te puede quitar. Dependiendo de la idea que tengas acerca de como viajar será que tal vez puedas trabajar de lo que estudiaste o no. Yo empecé a viajar con una idea y esta con el tiempo fue cambiando. Encontré objetivos nuevos y oportunidades que no se si todos los días tendré. Suelo decir que el día de mañana cuando les cuente a mis nietos todos lo que hice viajando  van a  decir: “pero abuelo, vos  como hiciste para hacer tantas cosas?”. Viajando las cosas son más intensas. Los cambios son más constantes y hasta el tiempo parece correr más rápido. Algo que para mí siempre hay que tener presente, es que nosotros en el exterior somos los embajadores de nuestro país, por lo cual siempre hay que tratar de hacer las cosas lo mejor posible. Que orgullo sentí el día que estaba en Kuala Lumpur, Malasia y una de las mayores atracciones turísticas del país era la obra de un Argentino! “Las torres Petronas”. Se me inflo el pecho.  No hay nada más grato que llegar a un trabajo y decir que sos argentino y que te digan “trabaje con un par de ellos, son muy buenos trabajadores” o que el día que te vayas  te pidan que mandes a un argentino en tu reemplazo. Es un orgullo que no tiene precio. Es así como a nuestro paso vamos abriendo puertas para los que vendrán y esa buena imagen se verá reflejada. Las famosas vivezas criollas hay que dejarlas en casa y en lo posible olvidarlas.

Después de terminar mi working holiday visa en Irlanda me entero de que puedo ir a solicitar mi ciudadanía Italiana en Italia. Unos meses antes había viajado por ahí y me había quedado con las ganas de conocer un poco mas de ese país por todas las similitudes que tiene con la Argentina, siendo tantos de nosotros descendentes de Italianos. Asi que decidí ir a vivir a la Bella Italia. Cuando pise tierra italiana, una ráfaga de recuerdos volvieron hacia mí: esos domingos en familia, la pasta de la abuela, el mantel a cuadros, los sifones de soda y la canasta de pan, estaban otra vez en Italia. Ahí comencé a entender la gran influencia Italiana que tenemos como argentinos descendientes. Después de recorrer el Norte de Italia y conocer el lugar de donde venía mi familia, entiendo por que se habían asentado en Gral. Levalle, Córdoba. Ambos pueblos tenían las mismas características, siendo de diferentes países.

Conseguí la oportunidad de hacer un voluntariado en la famosa región de Toscana. Pase 7 meses en Italia empapándome de la cultura tana y descubriendo millones de similitudes mas que tenemos con ellos en momentos si no hubiera sido por la lengua, hubiera creído que estaba en casa.

Una vez que considero haber realizado la experiencia necesaria en Italia empiezo a pensar nuevos destinos para mi viaje. Pero esas ganas tremendas de revivir mi paso por Australia y conocer los lugares que me habían quedado pendientes la primera vez, como Alice Springs en el Outback Australiano y la costa Oeste del país, hacen que parta nuevamente rumbo a Australia. Esta vez lo hago con el pasaporte Italiano, que me da la posibilidad de obtener una working holiday visa. Y es en Australia donde actualmente estoy redactando la historia de mi viaje.  Después de que termine este recorrido, pienso en la posibilidad de ir rumbo a la India o China, e incluso hacia el continente africano para luego regresar a casa. Como siempre me digo en momentos difíciles para motivarme, MENTE FUERTE LOGRA OBJETIVOS!  No tengan miedo de vivir nuevas experiencias. Hagan su propia aventura… Y a no olvidar,  hay veces que como viajeros dar un pequeño consejito o una mano no cuesta nada, mientras que para el que lo recibe puede significar mucho más! Me paso de llegar a lugares nuevos con poco conocimiento y que algún que otro viajero me haya hecho una recomendación útil, que por mas minima que fuera resultaba de gran ayuda para mi como recién llegado. Como los denominé alguna vez, son “favores de viajeros:” NO TIENEN PRECIO NI COSTO, solo los determinan las ganas de ayudar a otro que anda en la misma que uno!

Espero que estas líneas, motiven a mas de uno a arrancar…

Federico

P.D.: Federico nos compartió toda su historia, y vos no nos vas a dejar un comentario de aunque sea 2 palabras? Bienvenidos sean sus comentarios!!!


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62 comentarios en “Me fui a Irlanda: La historia de Federico

  1. Hola, queria preguntar como es el tema para trabajar en irlanda si tengo pasaporte italiano,se facilita algo el tramite o como se maneja? yo creo estare viajando en abril !muchas gracias,saludos !

  2. Hola Fede! muy buenos tus viajes, estoy tratando de seguir tus pasos.. ahora estoy en NZ y voy a aplicar en julio para Aus, y mas adelante para Irlanda, me podrás comentar un poco como hiciste con la aplicación (aplicaste en arg o fuera)? Porque para marzo voy a estar en Aus y pensaba volver a Argentina solo para aplicar y por el tema de los antecedentes penales… Sería de mucha ayuda todo lo que me puedas comentar! muchas gracias!!

  3. Simplemente increíble tu historia! lo que debe ser viajar así, vivir todas esas experiencias. No puedo imaginar todo lo que se abre la mente de uno, como uno cambia en algunos aspectos (para mejor) y al mismo tiempo crece como persona. Me gusto mucho eso que decís de los “favores de viajeros”, para uno que tiene ganas de vivir la experiencia de estar en otro país, los consejos y anécdotas de personas como vos son de gran ayuda y motivan! como decís en el relato, no cuesta nada hacer algunas indicaciones a los que recién llegan, ayudar y hechar una mano en lo que sea!
    Bernardo, felicitaciones, hoy es la primera vez que ando por acá, y ya me veo leyendo toda la info hasta tarde! jejeje.
    Saludos! ))